En el Concejo Deliberante de Yerba Buena todavía no hay definiciones acerca del tratamiento de la Cuenta de Inversión 2011. En la última sesión, el informe no pudo ser votado porque no contaba con el dictamen de la comisión de Peticiones y Poderes. Desde el bloque oficialista afirmaron que se trató de "un error administrativo" porque el pliego no fue remitido a aquel grupo de trabajo parlamentario. No obstante, desde la bancada radical llovieron las críticas y vincularon la demora del tratamiento a cuestiones políticas.

Sobre este punto, el radical Mariano Campero dijo que exigirá explicaciones en la reunión de comisión prevista para hoy a las 10. Según el opositor, habría $ 4,8 millones que "no se sabe en qué fueron utilizados". Y aseguró que en la Cuenta de Inversión 2011 habría otras irregularidades. "El oficialismo deberá explicar de qué manera utilizó el dinero del Estado", espetó Campero.

A raíz de las críticas vertidas por el edil opositor, el toledista y vicepresidente del Concejo, Luciano Villegas, defendió la gestión del jefe municipal. "La Cuenta de Inversión es un muy importante para el municipio. Por eso trabajamos con el mayor cuidado y estamos continuamente asesorados. Siempre damos espacio a la oposición para que intervenga, pero desafortunadamente sólo saben criticar. Esta manera de hacer política, como la que utilizaba Elisa Carrió, ya no sirve", señaló Villegas.

Según Campero, en 2011 el gasto en la partida denominada Bienes de Consumo trepó a los $ 3,8 millones, cuando en 2010 el municipio sólo gastó $ 300.000. "Los fondos a los que se refiere Campero se utilizaron en la Partida 52, destinada a obras públicas. Quizás el concejal no se dio cuenta de que en Yerba Buena se pavimentó una importante cantidad de cuadras", justificó Villegas. Según el presupuesto, la partida Bienes de Consumo se destina, principalmente, a escuelas y hospitales. "El municipio creció mucho desde 2007. Y la cantidad de personas que asisten al hospital Carrillo es cada vez mayor. Además, la Escuela Municipal es un ejemplo de enseñanza pública", aseveró.

Otra supuesta irregularidad que señaló Campero radica en que, a pesar de la suba impositiva aprobada en 2011, el municipio recaudó $ 1 millón menos que en 2010 a través del CISI. "En 2010 muchos contribuyentes se pusieron al día con sus cuentas. Fue por eso que se registró un mayor ingreso que el año pasado", concluyó Villegas.